- Los lazos que nos unen a Bangladesh
La historia de amor entre Argentina y Bangladesh no comenzó en un campo de fútbol. Para entender la lealtad de miles de bengalíes hacia nuestra camiseta, hay que remontarse a 1924, cuando el poeta Rabindranath Tagore, premio Nobel de Literatura, llegó enfermo a Buenos Aires. Tagore fue recibido por Victoria Ocampo, quien lo alojó en su quinta y lo cuidó durante meses. De ese gesto nació una amistad profunda. Más tarde, en 1971, Ocampo y Borges firmaron un manifiesto apoyando la independencia de Bangladesh. En 1982, aquel apoyo fue correspondido: Bangladesh nos respaldó en los foros internacionales durante Malvinas. Y en 1986, el triunfo de Maradona contra Inglaterra eternizó un vínculo que hoy sigue latiendo. Esa historia nos enseña que la verdadera lealtad se teje con gestos y memoria, y perdura en el tiempo.
«Y para ellos, nuestro agradecimiento eterno.»
Y en aquel 2026, el plantel argentino sintió el aliento de Bangladesh en cada minuto: la genialidad de Lionel Messi, la seguridad del Dibu Martínez bajo los tres palos, la garra de Cristian Romero y Nicolás Otamendi, el talento de Enzo Fernández y Julián Álvarez, la fuerza y la definición del Toro Martínez (que ingresó en el segundo tiempo y cabeceó el gol del triunfo sobre Inglaterra en el minuto 92), y el corazón de cada uno de los 26 que defendieron la camiseta. No hubo uno solo que no recibiera ese amor.
