Semilla al Viento: una canción sobre la paciencia y el crecimiento

Las canciones no buscan clientes. Algunas buscan, verdad.

«Semilla al Viento» es una pieza que escribí sobre eso que todos sabemos pero olvidamos: que las raíces crecen en silencio, que la paciencia es un arte, y que no hay que comparar nuestro capítulo uno con el libro entero de otros.

Es una canción sobre confiar en el proceso. Sobre no mirar el reloj. Sobre saber que, aunque no se vea, todo está pasando.

La comparto porque hay semillas que merecen volar.

SEMILLA AL VIENTO

«Semilla al Viento»

Escribo mi nombre en el cuaderno en blanco,
dibujo un camino que aún no he caminado.
Tengo un nudo aquí, en la garganta y el pecho,
tantos sueños grandes, en un frasco pequeño.

La paciencia es un arte que no domino aún,
quiero ver el bosque, pero es solo oscuridad.
Y el tiempo pasa lento, como invierno…
Pero algo me dice que no mire el reloj.

Porque hasta el árbol más fuerte, gigante,
fue una pequeña semilla, esperando.
Estuvo enterrado en silencio, creyendo,
meses sin ver la luz.
Así es como se gana la altura,
con raíces en la profundidad.
Yo seré ese roble en la colina,
semilla al viento, con paciencia de raíz.

Tu proyecto nuevo, esa carta sin senda,
la habilidad que ahora te cuesta y no rinde.
Cada día es tierra que cubre el potencial,
un acto de fe, invisible, esencial.

No compares tu capítulo uno,
con el libro entero que otros ya cerraron.
Y el tiempo pasa lento, como invierno…
Pero algo me dice que no mire el reloj.

Porque hasta el árbol más fuerte, gigante,
fue una pequeña semilla, esperando.
Estuvo enterrado en silencio, creyendo,
meses sin ver la luz.
Así es como se gana la altura,
con raíces en la profundidad.
Yo seré ese roble en la colina,
semilla al viento, con paciencia de raíz.

No es que no pase nada… ¡todo está pasando!
Bajo la superficie, las raíces se abrazan al suelo.
La presión que sientes es el crecimiento llamando,
el futuro se construye desde un presente callado.

¡Oh-oh-oh-oh! (Grito suave, de esperanza)

Porque hasta el árbol más fuerte, gigante,
fue una pequeña semilla, esperando!
Estuvo enterrado en silencio, creyendo,
meses sin ver la luz!
Así es como se gana la altura,
con raíces en la profundidad!
TÚ serás ese roble en la colina,
semilla al viento… con paciencia de raíz.


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