El 10 argentino, una canción que nace cuando el ruido se apaga

Hay canciones que se escriben para soñar. Y hay canciones que se escriben para respirar.

El Diez Argentino pertenece a las segundas. No nació de una estadística ni de una Copa. Nació de esa imagen que llevamos todos: un pibito con una pelota en el barro, mirando el horizonte como si el horizonte le debiera algo. Nació del convencimiento de que el fútbol, cuando es arte, no se explica: se siente.

Porque Messi no es solo un jugador. Es la prueba de que la humildad y la grandeza pueden vivir en el mismo cuerpo. Es el que cayó mil veces y volvió mil una. El que lloró con la celeste puesta y se hizo luz. El que tocó el cielo con la zurda sin dejar de ser el mismo pibe de Rosario.

La Copa llegó tarde. Sí. Pero el alma ya era eterna mucho antes. Porque lo que Messi nos dio no fue un trofeo: fue una manera de mirar la vida. Nos enseñó que el talento sin esfuerzo es un regalo mal gastado, y que el esfuerzo sin amor es una condena. Él puso las dos cosas en la misma zurda.

Esta canción no busca coronarlo. Busca agradecerle.

Agradecerle al que se levantó cuando el mundo ya lo había dado por vencido. Al que jugó con Dios en los pies y con un país en el pecho. Al que entendió que soñar es el único gol que nunca se termina.

Si el tiempo se lleva todo, si el verde deja de sonar, quedará la huella. Quedará su respirar. Y en cada potrero del mundo, siempre habrá un diez que baila.

Gracias, Leo. Por enseñarnos que la gloria también se camina descalzo.

Fragmento de la letra:

Si el tiempo se lleva todo
si el verde deja de sonar
quedará la huella eterna
quedará tu respirar

Escuchala acá:
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EL DIEZ ARGENTINO

Redes: @almaceleste

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